La historia del hombre se hace por sí misma.
Las eventualidades...
Las consecuencias...
Una eventualidad me habia llevado junto á aquella jóven que estaba delante de mí, replegada con la cabeza entre las manos, inmóvil y silenciosa, como si hubiese estado muerta.
¿Cuál era su edad?
¿Hasta qué punto eran graves sus amores con Alfredito?
Era necesario averiguar todo esto.
¿Y á qué habia yo de andarme con timideces con mi esposa?
Me acerqué á ella y la así las manos para apartarlas de su cabeza.