No me engañé á juzgar por lo que siguió diciéndome mi esposa.

Su padre era rico, muy rico.

No tenia parientes.

Era muy celoso.

No quería que nadie se acercase á su hija, ni hablarse con ella.

No se separaba de ella jamás sino para dormir.

No tenia criados.

Una mujer iba por la mañana.

Hacia el servicio de limpieza únicamente.

Cuando acababa se iba.