Feliz de una manera suprema.
Yo bendecia la hora en que habia conocido á mi vieja verde.
Porque el orígen de mi felicidad era doña Emerenciana.
CAPITULO XI.
De cómo pude asistir á mi segunda cita.
¿Qué sucedia en tanto en la casa del hombre político don F...?
Ya sabemos que se habia convenido con su lacayo respecto á Emilia.
Este habia sido un arreglo como tantos otros de los que vé todo el mundo en la casa de su vecino.
Pero quedaba el garrotazo de Aurora.
Don F... se fué á ver á su cuñada.