Los agentes al inspector.

El inspector avisó al juez de guardia.

Sobrevino el juzgado.

Se forzó la puerta, se registró.

Llamaron á nuestro cuarto.

Manifestamos que no podiamos abrir porque estábamos encerrados.

El mismo cerrajero que habia abierto la puerta del cuarto, abrió la del aposento de Eloisita.

Me encontraron allí.

Se nos tomó declaracion.

Yo dije que amaba á Eloisa, que estaba resuelto á casarme con ella, que habia encontrado medio para introducirme en su aposento.