Mademoiselle Armandine: fleuriste. San Roque, 90.
Las floristas y las modistas de cierto género, son la cosa más útil y más socorrida del mundo.
El coche estaba á la puerta del hotel.
Yo me trataba á lo príncipe.
Me hice llevar á casa de la señorita Armandina.
CAPITULO XV.
Una alianza utilitaria.
Encontré hecha una divinidad á mi jamona, á mi Loreto, á la que no me atrevo á llamar vieja verde.
Nos consagramos el uno al otro por espacio de una hora.
Teniamos una gran necesidad de hablar de nuestros asuntos particulares.