La chiquilla le quiere.
El está loco por la chiquilla.
Envíeme usted á Eloisita á casa.
Este será un depósito de confianza.
Yo la casaré.
Yo seré la madrina.
—¡Hum, hum!—dijo el coronel.—Esto me escama.
—En fin,—dije tomando una expresion y un acento imperativo:—¡lo mando yo!
Y al mismo tiempo le solté una mirada de efecto.
Le dí la puntilla.