Las mejillas con dos hoyitos que, cuando se sonrie, producen dos deliciosas bellezas.
La frente serena, un tanto estrecha, es verdad, á causa de lo bajo de los cabellos.
Con mucho chic, como toda su fisonomía.
Singularmente su boca no podia ser más fresca ni más sonrosada.
Ni más bonitos sus dientes, ni más blancos ni más iguales.
Doña Emerenciana tiene el vicio de la sonrisa, porque ésta marca los hoyitos de sus mejillas y á la par descubre las encías que deliciosamente, á veces, dejan ver la punta de una lengua color de rosa.
Esta, la lengua, era una belleza como otra cualquiera.
Hay, sin embargo, mujeres y hombres que tienen la lengua cuadrada y gorda como la de un buey.
Hay otras criaturas que la tienen sútil y aguda como la de una culebra.
En fin, que cuando se les ve la lengua, toman algo del estilo del animal, del ave ó del reptil.