Dios os libre de una mujer de lengua cuadrada.
Estas, cuando hablan, espurrean y no saben decir más que cosas groseras.
Queda sentado que doña Emerenciana del Resalto y Sobradillo tenia una lengua preciosa, lo que era un gran mérito y una prenda que no se puede falsificar.
Yo no sé que se vendan en ninguna parte lenguas postizas, ni conozco materia química alguna que sirva para que una lengua cárdena tome un delicado color de rosa.
Doña Emerenciana sabia que tenia la lengua muy bonita y muy sana y se relamia con frecuencia para enseñarla.
A veces se relamia de veras porque algun pichon, ó algun sietemesino, cuando no algun barbudo, de los de la nueva escuela, la miraban guiñándola el ojo.
Los ojos de doña Emerenciana eran grandes, negros y relucientes, y un poco encandilados y encarnizados, no por irritacion, sino por temperamento, lo que representaba que era una hembra de pasiones heróicas.
Sus cabellos eran profusos, negros, rizados, sedosos, brillantes.
Dos homicidas patillas la bajaban hasta la mitad de los óvalos de los carrillos.
Era más que blanca, nítida, nacarada, resplandeciente.