—Cuando seas un jóven de circunstancias.

—¿Y para ser un jóven de circunstancias es necesario empapillotar á la vieja?

—Es muy estirada: tendrás necesidad de representar algo en el mundo.

—Pues lo representaré: me meteré á periodista en un partido de accion: cuando mi partido triunfe, seré diputado.

—¿Diputado?

—Pues ya lo creo; otros que valen ménos que yo lo son: despues, gobernador de provincia.

—¡Echa!...

—¿Pues para qué tiene España Ultramar?

—Demonio.

—Supon que yo llego á jefe de Hacienda de Filipinas.