Aben-Aboo, fue coronado según la usanza mora, y proclamado bajo el nombre de Muley Abdalá Aben-Aboo.
Pero esta jura y coronacion fue condicional por tres meses mientras venia la confirmacion del título de rey para él, del dey de Argel.
A este efecto envió á Africa Aben-Aboo á un morisco tintorero de Granada, llamado Ben-Daud, con dinero y presentes para captarse la voluntad del dey.
En poco tiempo envió Ben-Daud la aprobacion de Aluch-Alí, pero, previendo los resultados de la guerra, el buen emisario, obrando prudentemente, se quedó por allá.
Recibida la aprobacion del dey se procedió formalmente á la coronacion, poniéndole en la mano derecha una espada desnuda, y en la izquierda un estandarte, corona de oro en la cabeza y manto de púrpura sobre los hombros, y en esto le levantaron en alto por tres veces delante del pueblo y otras tantas gritaron: ¡Dios ensalce al rey de la Andalucía y de Granada, Abdalá Aben-Aboo!
Reconociéronle por su señor todos los pueblos sublebados de las Alpujarras, y todos los capitanes de moriscos, excepto Aben-Mequenum, y Giron el Archidoni.
Nombró walí de los walies ó capitan general, á Gerónimo-el-Melek, y nombró de su consejo, para tenerlos propicios, á los capitanes turcos Carcax y Dalhy.
Otro capitan turco, el Caravaxí, pasó á Africa por gente para reforzar el ejército morisco; y Huscen fue enviado con el mismo objeto de obtener gente y armas, con un presente de cautivos, al dey de Argel.
Creó una guardia de cuatro mil arcabuceros, parte de los cuales debian estar constantemente junto á su persona, y parte rodeando su casa en línea avanzada, y el lugar en que residiese, y vigilar á los que llegasen.
El miedo habia empezado á roer el corazon de Aben-Aboo, hasta el punto de no creerse seguro sino rodeado de un pequeño ejército, escogido entre las taifas de los capitanes que creia mas leales.