Aben-Aboo andaba de cerro en cerro, con un puñado de parciales llamándose todavía rey.

¿Y qué habian hecho entre tanto los monfíes?

Cejar los primeros en el combate, abandonar los lugares que se les confiaban, ser traidores á los moriscos.

Y Harum-el-Geniz era quien acompañaba siempre á Aben-Aboo.

¿Por qué hacian traicion los monfíes á sus hermanos?



—¡Ahí teneis al miserable, al traidor, al asesino!