—Harum-el-Geniz.

—¡Oh! ¡imposible!

—Lo sé: lo he visto con mis ojos; lo he escuchado con mis oidos.

—¿Y qué has visto? ¿qué has escuchado?

—Los monfíes, todos los monfíes sin faltar uno, cercan el castillo de Vérchul.

—¡Ah! ¡los monfíes sin faltar uno! pero si los monfíes estan vencidos, fugitivos...

—Te engañas señor: son en tanto número, como cuando vivia el emir.

—Tú has soñado Abu-Amer: cuando vivia el emir tenia un ejército de diez mil monfíes.

—¡Pues todos estan allí!

—Pero si su número se habia reducido á la tercera parte... si apenas podian ayudarme.....