Aquella noche el anciano Abd-el-Gewar, llegó á la puerta de la casa y llamó.
Abriéronle y preguntó por don Diego.
Dijéronle que habia salido á un corto viaje.
Entonces preguntó por un caballero que aquella mañana habia entrado en la casa.
Contestáronle que habian entrado muchos caballeros, y que nada le podian decir.
Al dia siguiente Abd-el-Gewar llamó de nuevo y pidió hablar con doña Elvira: fue introducido.
Doña Elvira contestó á sus preguntas que nada sabia de tal persona.
Abd-el-Gewar escribió inmediatamente al emir.
«Poderoso señor: tu hijo ha desaparecido el mismo dia del casamiento de doña Isabel de Válor con Miguel Lopez: no sé nada de su paradero, pero le busco de una manera incansable: suceden cosas extrañas. Don Diego y don Fernando de Válor, han salido con Miguel Lopez ayer por la mañana y á la ligera, sin que se sepa á donde han ido. Doña Isabel ha quedado casa de su hermano don Diego. No me atrevo á moverme de Granada: espero tus órdenes. Mi esclavo Kaid dice que tu hijo entró ayer casa de don Diego, pero que no sabe si ha salido ó no, por que estuvo apartado de la casa algun tiempo. Guárdete Allah:—tu vasallo Abd-el-Gewar.»
A los tres dias recibió el anciano la contestacion siguiente: