—¡Cómo! pues ya diremos si está preso ó no á ese jactancioso. ¡Hum!

Y Valdés contuvo una tos profunda que habia causado en él la irritacion.

—Me ha hablado ademas de sus proyectos, como si se encontrase ni mas ni menos, entre sus bandidos de las Alpujarras.

—¡Sus proyectos...! ¡sus proyectos! ¿y qué proyectos son esos?

—Hacer la guerra al rey.

—¡Hum! hanme dicho que los moros como los andaluces, son muy fanfarrones.

—Eso dice quien no los conoce, dijo con cierto acento particular el jóven.

—¿Y vos creeis conocerlos?

—¡Bah! como os conozco á vos, señor cardenal.

—¡Ah! ¡me conoceis...!