Lo que iba á hacer á Cádiar Aben-Jahuar-el-Zaquer.

Volvióse maravillado el sacristan.

—Yo no os conozco caballero, dijo á Aben-Jahuar.

—Nada importa, con tal que te conozca yo.

—A mí me conoce todo el mundo en Cádiar, dijo con su sonrisa untuosa Barbillo.

—Pues mira, creo que no te conoce nadie.

—¿Y vos decís que me conoceis?

—Si por cierto: hace mucho, muchísimo tiempo, que te conocí en otra parte.

—¿En dónde, señor?

—En Granada.