—Pues en mejor parte no pudierais vivir, porque el Cojo es un grande amigo mio, y á propósito para cualquier cosa. Yo iré por allá esta noche.

—¡Esta noche! sabe Dios lo que sucederá esta noche.

—Sucederá que como es noche de Navidad, todos la celebraran y nadie se acordará de nosotros.

—Juro á Dios que han de acordarse muchos de la noche de Navidad de 1568.

—¿Pues qué va á suceder?

—Yo me entiendo y Dios me entiende. Es preciso que al momento, y rodeando por otro lado, vayas al meson del Cojo.

—Iré, en cuanto avise al corregidor y á los soldados y los frailes de San Francisco.

—¡Avisarles! ¿y de qué?

—¡De que viene la Inquisicion al pueblo!

—¡Ah! viene la Inquisicion, murmuró Aben-Jahuar: pues, no podia venir á mejor hora. Vé, vé, y avisa, y al momento vé á buscarme. Te espero.