—Si por cierto: la sultana Amina.

Palideció profundamente Aben-Aboo.

—¿Y decis, que la sultana Amina está en Yátor...?

—Si, si por cierto y repito que Satanás en forma de tres mujeres se ha metido entre nosotros.

—Explicaos.

—Tú amas á la hija del emir.

—Es verdad, contestó Aben-Aboo bajando los ojos.

—Aben-Humeya la ama tambien.

Destelló un relámpago de zelos salvajes en los ojos de Aben-Aboo.

—¿Y qué pretende mi primo?