Gastando 40 á 50 duros en una escopeta, se obtiene una buena arma de caza; lo demás es cuestión de puro lujo, sin ninguna influencia en la precision del tiro.


MUNICIONES.

La pólvora debe ser escogida, bastando con que el buen probador señale 5 grados. El cartucho se empleará de cartulina fina, para que entre y salga sin necesidad de saca-cartuchos. Una vez haya servido, debe tirarse, pues tiene sus inconvenientes el volver á usarlos. El plomo ó sea los perdigones, en los meses de agosto, setiembre y octubre basta emplearlos del número 6; en noviembre, diciembre, enero y febrero, entre el 4 y el 5. En esta época del año la perdiz se tira á mayor distancia, y como está en su apogeo, necesita el plomo mayor para hacerla dar la voltereta.


PERRO PERDIGUERO.

El verdadero compañero del cazador es sin disputa el perro; por lo tanto, debe buscarse dócil, obediente é inteligente. Sabido es que, como aquél comparte las glorias y fatigas con tan leal amigo, los dos se reparten cariñosamente el almuerzo, aunque sea á trueque de quedarse el amo con apetito.

Las castas del perro seter-pointers no han dado en nuestro país los resultados que eran de esperar, de suerte que los cazadores hánse fijado en los perros perdigueros, ampurdaneses, mallorquines y navarros, los cuales han producido mejores resultados por su obediencia y por no adelantarse tanto como los seters y pointers. Como éstos recorren el terreno que debe seguir el cazador, quítanle la ilusion al indicarle la pista.