[592] The history of the Mohammedan dynasties in Spain... by Ahmed ibn Mohamed Al-Makkari... translated by Pascual de Gayangos... London, 1843, t. II, pp. 370 y 371.

[593] Siguiendo fielmente la prosa de Hita se compusieron luego dos romances vulgares de La gran Sultana, que todavía venden los ciegos (ns. 1.208 y 1.209 del Romancero de Durán).

[594] Histoire des Mores Mudejares et des Morisques ou des Arabes d'Espagne sous la domination des chrétiens, por M. le Comte Albert de Circourt. París, 1846, t. III, p. 325.

[595] También el romance endecasílabo de su hijo D. Leandro sobre La toma de Granada, presentado á un concurso de la Academia Española en 1779, debe toda su erudición morisca á las Guerras Civiles, que el clásico Inarco leía con fruición cuando niño. «Libro deliciosisimo para mí», dice en unos apuntes autobiográficos.

[596] Y de Mad. de Villedieu en sus Aventures et galanteries grenadines, divisées en cinq parties (Lyon, 1711), que es en parte traducción y en parte imitación del libro de Pérez de Hita. Otras varias novelas del género granadino, compuestas por autores más ó menos conocidos de los siglos XVII y XVIII, pueden verse extractadas en la Bibliothèque universelle des romans, que es el panteón de toda la novelística olvidada.

[597] No cabe duda que manejó las Guerras Civiles, puesto que de ellas imitó con bastante gracia el romance de Abenámar, Abenámar-moro de la morería.

[598] A Chronicle of the Conquest of Granada. From the ms. of Fray Antonio Agapida. By Washington Irving. Paris, Didot, 1829. 2 vols. Irving remedó á Pérez de Hita hasta en atribuir su crónica á un historiador fabuloso, como lo es el llamado Fr. Antonio Agapida.

De Walter-Scott se refiere que leyó en sus últimos años las Guerras Civiles, y que lamentaba no haberlas conocido antes para haber puesto en España la escena de alguna de sus novelas. El gran maestro de la novela histórica no podía menos de estimar á uno de sus predecesores más ilustres. Vid. Ferd. Denis, Chroniques chevaleresques (París, 1839), t. I, p. 323.

[599] En la advertencia que precede á Moraima, dice Martínez de la Rosa: «Compuse esta tragedia seis años después de La viuda de Padilla, y como menos mozo y más avisado, procuré escoger un argumento que ofreciese menos inconvenientes y que se brindase de mejor grado á una composición dramática. La casualidad también me favoreció en la elección: acababa de caer en mis manos, no sé cómo, un libro muy vulgar en España, pero que yo no había leído hasta entonces, la Historia de las Guerras Civiles de Granada, y bien fuera por lo extraño y curioso de la obra, bien por el interés que debía excitar en mí, ausente á la sazón de mi patria y con pocas esperanzas de volverla á ver, lo cierto es que la lectura de tal libro me cautivó mucho, y que tuve por buena dicha poder sacar de él un argumento, alusivo cabalmente á mi país natal y á propósito para presentarse en el teatro».

[600] Bulletin Hispanique, enero á mayo de 1903.