[252] Sobre las fuentes de este famoso libro, cuya primera edición se remonta á 1491, es magistral y definitivo el trabajo de Rajna, Ricerche intorno ai Reali di Francia (Bolonia, 1872, en la Collezione di Opere inedite o rare dei primi tre secoli della lingua).

En la misma colección puede leerse el texto publicado por un discípulo de Rajna: I Reali di Francia, di Andrea da Barberino, testo critico per cura di Giuseppe Vandelli (Bolonia, 1902).

[253] Romania, julio de 1873, p. 363.

[254] No viejo ni caduco, pero sí pequeño y deforme era ya Pipino en el poema franco-itálico: «Por que eo sui petit e desformé». «Petit homo est, inais grosso e quarré».

[255] Aunque el desatino de hacer enamorada á Berta pertenece, con todas sus consecuencias, á Antonio de Eslava, debe advertirse que ya en el poema bilingüe de la Biblioteca Marciana, seguido en esta parte por el compilador de I Reali, era Berta la que proponía la sustitución y por un motivo verdaderamente absurdo. Llegando á París fatigada del viaje, ruega á la hija del conde de Maganza Belencer que la reemplace en el lecho de Pipino durante la primera noche de bodas, pero fingiéndose enferma para que el rey no llegue á tocarla. Con fingirlo ella misma se hubiera ahorrado el engaño de la falsa amiga. En la Crónica rimada de Felipe Mouskes, que escribía hacia 1243, la reina alega un motivo obsceno para hacerse sustituir por su sierva Alista. En el poema de Adenès, Berta consiente en la superchería, porque su sierva Margista (el ama de la Crónica General) la ha hecho creer que el Rey quiere matarla en la primera noche de bodas.

[256] ¡Cuán lejano está esto de la delicadeza y elevación moral del texto de Adenès! en que Berta, que había hecho voto de no revelar su nombre más que cuando viese en peligro su castidad, exclama, perseguida por el rey en el bosque de Mans: «Soy reina de Francia, mujer del rey Pipino, hija del rey Flores y de la reina Blancaflor, y os prohibo, en nombre de Dios que gobierna el mundo, hacer ninguna cosa que pueda deshonrarme: antes preferiría ser muerta, y Dios venga en mi ayuda».

[257] Vid. G. París, Histoire poètique de Charlemagne, pp. 170-409; Guessard, en la Bibliothèque de l'École des Chartes, 1856, pág. 393 y siguientes, y muy especialmente Rajna, Ricerche intorno ai Reali di Francia, pág. 253 y ss.

[258] Le prime imprese del conte Orlando di Messer Lodovico Dolce, da lui composte in ottava rima, con argomenti ed allegorie. All'Illustriss. et Eccellentiss. Signor Francesco Maria della Rovere Prencipe d'Urbino. Vinegia, appresso Gabriel Giolito de Ferrari, 1572, 4.º.

[259] El nascimiento y primeras Empressas del conde Orlando. Tradvzidas por Pero López Enriquez de Calatayud, Regidor de Valladolid. Valladolid, por Diego Fernández de Córdoba y Oviedo. Sin año, pero la fecha 1594 se infiere del privilegio.

[260] Impresa en la Parte 19.ª de sus Comedias y en el tomo XIII de la edición académica.