Soy el Cid honra de España,
si alguno pudo ser más,
en mis obras lo veras.

Al otra parte, estaua otro cauallero Español, armado de la misma manera, alçada la sobre vista y con este letrero:

El conde fuy primero de Castilla,
Fernan Gonzalez, alto y señalado,
soy honra y prez de la española silla
pues con mis hechos tanto la he ensalçado.
Mi gran virtud sabra muy bien dezilla
la fama que la vio, pues ha juzgado
mis altos hechos, dignos de memoria,
como os dira la Castellana historia.

Junto á este estaua otro cauallero de gran disposiçion y esfuerços, segun en su aspecto lo mostraua, armado en blanco, y por las armas sembrados muchos Leones y Castillos, en el rostro mostraua una çierta braueza, que casi ponia pauor en los que lo mirauan, y el letrero dezia ansi:

Bernardo del Carpio soy,
espanto de los paganos,
honra y prez de los christianos,
pues que de mi esfuerço doy
tal exemplo con mis manos:
fama, no es bien que las calles
mis hazañas singulares,
y si acaso las callares,
pregunten a Ronçesualles,
qué fue de los doze pares.

A la otra parte estava vn valeroso capitan, armado de vnas armas doradas, con seys vandas sangrientas por en medio del escudo, y por otra parte muchas vanderas, y vn rey preso con vna cadena, cuyo letrero dezia desta manera:

Mis grandes hechos veran
los que no los han sabido
en que solo he meresçido,
nombre de gran capitan,
y tuue tan gran renombre
en nuestras tierras y extrañas,
que se tienen mis hazañas
por mayores que mi nombre.

Iunto a este valeroso capitan, estaua vn cauallero armado en blanco, y por las armas sembradas muchas estrellas, y de la otra parte vn Rey con tres flordelises en su escudo, delante del qual él rasgaua ciertos papeles y vn letrero que dezia:

Soy Fonseca cuya historia
en Europa es tan sabida,
que aunque se acabó la uida,
no se acaba la memoria.
Fuy seruidor de my Rey,
a mi patria tuue amor,
jamas dexé por temor
de guardar aquella ley,
que el sieruo deue al señor.

En otro quadro del padron, estaua vn cauallero armado, y por las armas sembrados mucho escudos pequeños de oro, el qual en el ualor de su persona daua bien a entender el alta sangre de a do proçedia: los ojos puestos en otros muchos caualleros de su antiguo linaje, el letrero que a sus pies tenía dezia desta manera: