ALCIDA

Corrientes aguas, puras, cristalinas,
que haciendo todo el año primavera,
hermoseáis la próspera ribera
con lirios y trepadas clavellinas,
el bravo ardor de Phebo no escaliente
tan fresca fuente,
ni de ganado
sea enturbiado
licor tan claro,
sabroso y raro,
ni del amante triste el lloro infame
sobre tan lindas aguas se derrame.

DIANA

Verde y florido prado, en do natura
mostró la variedad de sus colores
con los matices de árboles y flores,
que hacen en ti hermosíssima pintura.
En ti los verdes ramos sean essentos
de bravos vientos;
medres, crezcas
en hierbas frescas,
nunca abrasadas
con las heladas,
ni dañe á tan hermoso y fértil suelo
el gran furor del iracundo cielo.

ALCIDA

Aquí de los bullicios y tempesta
de las soberbias cortes apartados,
los corazones viven reposados,
en sosegada paz y alegre fiesta,
á veces recostados al sombrío
á par del río,
do dan las aves
cantos suaves,
las tiernas flores
finos olores,
y siempre con un orden soberano
se ríe el prado, el bosque, el monte, el llano.

DIANA

Aquí el ruido que hace el manso viento,
en los floridos ramos sacudiendo,
deleita más que el popular estruendo
de un numeroso y grande ayuntamiento,
adonde las superbas majestades
son vanidades:
las grandes fiestas,
grandes tempestas;
los pundonores,
ciegos errores,
y es el hablar contrario y diferente
de lo que el corazón y el alma siente.

ALCIDA

No tiende aquí ambición lazos y redes,
ni la avaricia va tras los ducados,
no aspira aquí la gente á los estados,
ni hambrea las privanzas y mercedes:
libres están de trampas y passiones
los corazones;
todo es llaneza,
bondad, simpleza,
poca malicia,
cierta justicia;
y hacer vivir la gente en alegría
concorde paz y honesta medianía.