BATTO

No hagas más escándalos, satírico,
ni presumas de lírico y bucólico;
con algún melancólico lunático
te precias tú de plático en poética;
que esté su lira ética y él ético,
que mi rabel poético odorífero
no entrará en tan pestífero catálogo
ni en tal falso diálogo ni cántico.

SIRALVO

Si estilo nigromántico bastasse
á poder sossegar vuestra contienda,
tened por cierto que lo procurasse,
O callad ambos ó tened la rienda,
ó poned premios ó cantad sin ellos,
pero ninguno en su cantar se ofenda.

SILVANO

Dos chivos tengo, y huelgo de ponellos,
para abreviar en el presente caso,
contento de ganallos ó perdellos.

BATTO

Pues yo tengo, Siralvo, un rico vaso
que á mi opinión es de ponerse dino
con las riquezas del soberbio Crasso.
El pie de haya, el tapador de pino,
de cedro el cuerpo y de manera el arte,
que excede el precio del metal más fino.
Dédalo le labró parte por parte,
tallando en él del uno al otro polo,
cuanto el cielo y el sol mira y reparte.
Y cuando en tanta hermosura violo,
fuese por Delfos, y passando á Anfriso,
dióle al santo pastor el rubio Apolo.
Y cuando al carro trasponerse quiso
el retor de la luz, dejó el ganado
y aqueste vaso con mayor aviso,
Á las Ninfas del Tajo encomendado;
y ellas después le dieron á Silvana,
de quien mi padre fué pastor preciado.
Ella á él y él á mí; mas si me gana
Silvano, ahora quiero que le lleve.

SIRALVO

Y yo juzgaros con entera gana.
Batto á pagar y á no reñir se atreve,
y tú, Silvano mío, bien te acuerdas
que has prometido lo que aquí se debe.
Pues fregad la resina por las cerdas,
muestren las claras voces su dulzura
al dulce son de las templadas cuerdas.
Sentémonos ahora en la verdura;
cantad ahora que se va colmando
de flor el prado, el soto de frescura.
Ahora están los árboles mostrando,
como de nuevo, un año fertilíssimo,
los ganados y gentes alegrando.
Ahora viene el ancho río puríssimo,
no le turban las nieves, que el lozano
salce se ve en su seno profundíssimo.
Descubrid vuestro ingenio mano á mano,
cada cual cante con estilo nuevo,
comience Batto, seguirá Silvano,
diréis á veces, gozaráse Febo.