BATTO
¡Oh, rico cielo, cuya eterna orden
es claro ejemplo del poder divino,
haz que mis versos y tu honor concorden!
SILVANO
Para que deste premio sea yo dino
en mis enamorados pensamientos,
muéstrame, Amor, la luz de tu camino.
BATTO
Lleven los frescos y suaves vientos
mis dulces versos á la cuarta esfera,
pues ama el mismo Apolo mis acentos.
SILVANO
Dichoso yo si Lúcida estuviera
tras estos verdes ramos escuchando,
y oyéndose nombrar me respondiera.
BATTO
Pues no me canso de vivir penando,
la que me está matando,
debría templar un poco de mi pena.
Ablándate, dulcíssima Tirrena,
que siendo en todo buena,
no es justo que te falte el ser piadosa.