Ya lo entiendo, no soy necia.

Maldiga, Lisardo, el cielo,

A quien con gracias ajenas,

A lo que adora enamora,

Tal como a mí le suceda.

Canta el músico en la calle,

Hace versos el poeta,

Apasiónase la dama,

Y olvida al que la requiebra.

Ya conozco tus engaños,