Pues el agua a la boca de sed muero!
Tengo conmigo al bien que adoro y quiero,
Y parece que el bien de mí se ajena.
De las penas de amor el alma llena,
El premio de mi amor gozar espero,
Y cuando ya le toca desespero,
Porque un rigor mi atrevimiento enfrena.
¿Qué delito me usurpan tus favores,
Hermosa ingrata que en mi alma vives?
¿Por ventura robete la ambrosía?