Viendo su bien en el ajeno daño.
Mira de los amantes el engaño,
La voluntad, por firme, despreciada,
Y de haberla tenido escarmentada,
Huye de amor el proceder extraño.
Celio, sol de esta edad, casi envidioso
De ver la libertad con que vivía,
Exenta de ofrecer a amor despojos,
Galán, discreto, amante y dadivoso,
Reflejos que animaron su osadía,