Y si tu voz escucha,

Oh, cómo son mayores!

Cobarde, no me atrevo

A hacerla de mi boca dulce cebo:

Que fuera gran contento

En vaso de rubí beber su acento:

¡Ay, Dios!, quién me lo quita,

Digo, que un miedo que en mi alma habita,

De temer que te ofendo,

Cuando gozar este favor pretendo.