Bien sabes que te quiero,

Y que con alma ingrata

No miras que me mata

Tu recato severo.

Pues si vivo en tus ojos,

Y me quitan la vida sus enojos,

Haces suerte en la vida;

¡Oh, más ingrata, mientras más querida!

Y para que concluya,

Yo viva y muera en la desgracia tuya,