Si no has de ser mi dueño,
Yo de ser tuyo mi palabra empeño.
Pues, dueño de mi vida,
Goce yo tus favores,
Quítame estos temores,
No seas mi homicida:
Mas ¡ay amor! que muero,
Ya de obligarte, ingrata, desespero:
Ya mi bien no me quiere;
Ya mi memoria en su memoria muere: