Pues no le habéis de ver jamás vencido.

Sois mientras más ingrato más querido,

Que amar por solo amar es gran firmeza;

Sin premio sirvo, y tengo por riqueza

Lo que suelen llamar tiempo perdido.

Si mis ojos en lágrimas bañados,

Quizá viendo otros ojos más queridos,

Se niegan a sí mismos el reposo,

Les digo, amigos, fuisteis desdichados,

Y pues no sois llamados y escogidos,