Y en viendo el día, por la noche lloro.

Lágrimas, donde estáis, con gusto envío,

Gloria siento por ti en la pena mía,

Cierta señal que lo que pierdo adoro.

Espero, desespero, gimo y lloro,

Que sin ti, dueño amado,

Me cansa el río y entristece el prado.

¡Cuándo llegará el día

En que te vuelva a ver, señora mía,

Que hasta que yo te vea,