¡Con qué crueldad me quitas
La vida que poseo;
Pues cuando tú la gloria,
Tengo yo los tormentos!
No entiendo aqueste enigma,
Pues en tu pecho el hielo,
Sin que en él se deshaga,
Se destila por ellos.
¡Mas ay!, que ya conozco
De aqueste mal el riesgo;