Porque el tuyo es de mármol,
Cuando el mío es de fuego.
¡Que las ardientes llamas
De mi abrasado incendio
A deshacer no pasen
La nieve de tu pecho!
Tienes el corazón
De algún diamante hecho,
Que aun no basta a ablandarle
La sangre de un cordero.
Porque el tuyo es de mármol,
Cuando el mío es de fuego.
¡Que las ardientes llamas
De mi abrasado incendio
A deshacer no pasen
La nieve de tu pecho!
Tienes el corazón
De algún diamante hecho,
Que aun no basta a ablandarle
La sangre de un cordero.