Pues áun es más horrible, cuando la extrema y contínua diversidad de opiniones tiene lugar en el matrimonio.
¡Y la tiene tantas veces, tantas... que causa espanto el saberlo y áun el adivinarlo!
No obstante, repito lo que dije al empezar; casi siempre estas personas insufribles para la vida íntima, pasan por modelos de virtud y de moralidad entre las gentes que las tratan poco.
Demostrada la llaga, veamos si podemos adivinar lo que la ocasiona, y cuál es el remedio que la conviene.
II.
En mi pobre opinion de mujer, creo que para la vida interior ó de familia, es mucho mejor tener un solo vicio que muchos defectos.
En primer lugar, un vicio puede curarse; una fuerte sacudida moral, una desgracia originada por ese mismo vicio, suelen ser el cauterio de la llaga; pero de los defectos nadie se cura jamas, pues casi siempre los creemos cualidades relevantes.
Refiriéndome de nuevo á la madre y á la hija de quienes ya he hablado, puedo asegurar que las dos tienen la culpa del malestar en que viven, y del completo y triste desacuerdo á que han llegado.
La madre quiere que su hija sea perfecta.
La hija quiere, á su vez, que su madre sea una madre modelo.