--Se llaman paganos los que adoran ídolos, ¿no es cierto?

--Sin duda.

--Tu mujer adora dos ídolos.

--¿Cuáles son?

--El lujo y el placer.

--¿Y qué tiene eso de extraño? ¡Es tan bonita!

--¡Lindísima!

--¡Y tan jóven!

--Diez y nueve años; lo sé.

--Ya variará.