Sobre todo, jóvenes lectoras, á las que amo tanto y cuya felicidad tanto me interesa, huid de la reputacion de chistosas; y si vuestro carácter es alegre, que sea el rayo de sol que todo lo embellezca y fecundice, y no el relámpago de cárdena luz, que dé á los objetos tintas lívidas y sombrías.
DESALIENTO.
Lo primero, lo indispensable
es amar: no importa á quién, no
importa qué: amad, y estais
salvados...
(Dumas hijo.)
I.
--¿Para qué?