Un dia supo que su marido, arruinado por la mujer á la que todo lo habia sacrificado, se hallaba miserable y careciendo de recursos. Luisa le envió todos los que tenía, y redobló su trabajo.

Su marido, avergonzado, conmovido, quiso salir de la abyeccion en que estaba, é imitó su noble ejemplo; buscó trabajo á su vez, lo encontró y fué á llamar á la puerta de su mujer.

--No hablemos del pasado,--le dijo ésta,--yo no me acuerdo de nada; me hallas honrada como me dejaste; trabajemos juntos.

Así se hizo; Luisa siguió traduciendo y bordando; su marido aceptó un modesto destino, y en breve un agradable y tranquilo bienestar reemplazó á su pasada opulencia.

Un hijo ocupó el lugar de los que habian volado al cielo, y fué para los esposos un nuevo lazo. Este niño, educado para el trabajo, será algun dia uno de los grandes artistas de quien nuestra patria se envanecerá con más justicia.

LA BENEVOLENCIA.

El ser buena es una ganga;

para ser feliz ser buena.

Luis Eguilaz.