Clamaba e imploraba, se deshacía en llanto" ...
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¡Oh! Señor Jesu-Cristo, misericordia, santo
Es tu grande designio, tu bondad infinita
Que aún guardas de tu amor una chispa bendita.
Destilan aún tus manos aquel sacro rocío,
Con el que ungieras almas y fecundaras brío;
Vierten aún tus ojos una luz sin poniente,
Que abraza y encandila y brilla eternamente.
Piedad para el proscrito que lleva desolado
El corazón sin siembra y el alma sin arado.
Sin pastor que lo guíe, sin una luz que alumbre
Su senda en las tinieblas, su amarga incertidumbre.
Piedad ¡oh! Jesu-Cristo, piedad para el humano
Rebaño, cuya vida va gastándose en vano
Por campos agostados donde caídos yacen;
Piedad porque no saben, no saben lo que hacen.
Misericordia y gracia ¡ Señor tenles piedad,
Misericordia y gracia, con Ti en la Eternidad!