—¡Ah! ¿Creeis que esta debilidad...?

—¿Quereis tomar algun alimento?

—Me será imposible...

—Verdad es... Si quisierais una bebida cordial que os diese fuerzas...

—¿Teneis...?

—Yo mismo os la prepararia... Os daria descanso y fuerzas.

—Como gusteis, Abrahem.

—La tomareis, dijo el físico, preparando unas yerbas, y podreis descansar un rato aqui mientras que paso á hablar á su alteza.

—Pero en vuestra ausencia...

—No temais: nadie viene á mi cámara: el estudio y el retiro en que vivo alejan de mí las visitas que pudieran turbar vuestro reposo. Ningun sitio del palacio mas seguro que este: su inmediacion á la cámara del rey, las muchas guardias que custodian las próximas galerías...