Lo que es la hacienda sigue lo mismo, y el estado in statu quo. La marina sin novedad, que por cierto es lástima. La cuádrupla alianza parece que tiene olvidada su cláusula de sacar al pretendiente del territorio de la Península. Á eso dirán que ya han cumplido, y que lo han sacado otra vez... No es para todos los días andar como pala de horno, sacando y metiendo á su alteza en la Península. Que se salga él si quiere, y si no que lo deje; lo demás no es tener maldita la formalidad.
Los presupuestos van en boga. El Conservatorio de música no ha podido sacar un maravedí á la nación. Primero se contentó con 600,000 reales, luego ya pidió 400,000, después bajó hasta 80,000. Pero nada. Sin embargo, á él se le dan dos cominos de todo eso. Anoche se cantó allí la Norma, y se asegura que siguen cantando. Siempre se ha dicho que «el español cuando canta, ó rabia ó no tiene blanca». Mira tú lo que es: yo era de opinión de que le hubieran votado alguna friolera.
Ya vamos mudando los nombres á las cosas. En verdad que hasta ahora no estamos más que en las calles; pero por alguna parte se ha de empezar. Ya los mudaremos todos, si Dios quiere.
Los teatros siguen abiertos la cuaresma; eso sí, las comedias con este régimen, ó lo que sea, pelechan. Y á propósito de comedias, te diré que aquellos veinte y ocho carlistas que se habían cogido en la costa cantábrica han resultado ser veinte y siete. Parece que había sido un yerro de cuenta.
La fusión sigue en boga por todas partes: dentro de poco conseguirán que se junten el agua y el aceite. Pero ¡qué químicos, amigo, qué químicos! Así nos refundiéramos como nos fundimos.
Á propósito, también se me olvidaba la gran novedad, la verdadera novedad del día. La Revista y el Mensajero se han fundido, es decir, se han casado. Si ha sido casamiento por amor ó por interés no te lo diré; pero yo creo que se querían; ya sabes que hace tiempo que se conocían; dónde se han visto, y dónde se han tratado, nadie lo sabe, porque al fin los padres siempre han andado por distinto lado, pero los chicos son el diablo: ello es que de la noche á la mañana nos hemos encontrado hecha la boda. La novia ha llevado casa puesta, coche y buen dote; y el novio sobre un capital decente muy buenas dotes. Él es un poco brusco y exigente; nada de transigir: hombre al fin: ella, que si fué coqueta, que si no fué coqueta. Pero es lo que ha dicho el Mensajero: «Lo que no es en mi año, no es en mi daño». Por otra parte, vaya usted á buscar una mujer que no sea coqueta, y que no haya hecho cara á... ¡Delirios! ó no casarse, ó apechugar con ellas como son.
La boda fué ayer, y hoy podemos decir con Desmahis:
La jeune épouse de la veille
Tout à la fois pâle et vermeille
Avait encor l'air étonné;
Et tout ensemble heureuse et sage,
Laissait lire sur son visage
Le plaisir qu'elle avait donné.
Yo creo que harán buen menaje, porque, al fin, pienso como Voltaire:
Point de milieu; l'hymen et ses liens
Sont les plus grands ou des maux ou des biens.