El internet se convierte en una herramienta importante para los traductores y en «una fuente indispensable e inagotable de información», explica Marcel Grangier, responsable de la sección francesa de los servicios lingüísticos centrales de la Administración Federal Suiza.

Marcel Grangier escribe en enero de 1999: «Trabajar sin el internet se ha hecho simplemente imposible. Más allá de todas las herramientas utilizadas (correo electrónico, consulta de la prensa electrónica, actividades de servicios en beneficio de los traductores profesionales), el internet es para nosotros una fuente indispensable e inagotable de información en lo que yo llamaría el sector informal de la red. Para ilustrar este punto, recordemos que cuando ningún sitio con información organizada nos puede dar una respuesta a un problema de traducción, los buscadores pueden en la mayoría de los casos encontrar el eslabón perdido en algún lugar de la red».

En general, «el multilingüismo en el internet puede ser considerado como una fatalidad feliz y sobre todo irreversible. En esta perspectiva, tenemos que cavar la tumba de los aguafiestas cuyo único discurso consiste en quejarse de la supremacía del inglés. Esta supremacía no es nefasta en sí, en la medida en que resulta de realidades esencialmente estadísticas (más PC por vecino, más usuarios de este idioma, etc.). La respuesta adecuada no es luchar contra el inglés y tampoco basta con lamentarse, sino que hace falta multiplicar los sitios web en otros idiomas. Cabe añadir que en calidad de servicio de traducción, también preconizamos el plurilingüismo en los mismos sitios web. La multiplicación de los idiomas presentes en el internet es inevitable, y solo puede hacerse en beneficio de los intercambios multiculturales. Para que esos intercambios tengan lugar en un ambiente óptimo, ya conviene desarrollar herramientas que mejoren su compatibilidad. La gestión completa de los diacríticos solo es un ejemplo de lo que aún puede llevarse a cabo».

El servicio de Marcel Grangier gestiona, por ejemplo, el directorio Dictionnaires électroniques (Diccionarios electrónicos), que es un directorio muy completo de diccionarios en línea incluyendo diccionarios monolingües (alemán, español, francés, inglés e italiano), bilingües y multilingües, así como de directorios de abreviaturas y acrónimos, y de repertorios geográficos incluyendo atlas.

Marcel Grangier explica en enero de 2000: «Los Dictionnaires électroniques son solo una parte de nuestro sitio web. Otras partes están relacionadas con la administración, el derecho, la lengua francesa, etc. Proponemos también mucha información general. ( ) Diseñado en primer lugar como un servicio intranet, nuestro sitio está destinado principalmente a los traductores suizos, que trabajan a menudo de la misma manera que los traductores de la Administración Federal. Pero ciertas partes de nuestro sitio pueden ser útiles a cualquier otro traductor en cualquier lugar».

Unos años después, Dictionnaires électroniques se transfiere al nuevo
sitio web de la Conferencia de Servicios de Traducción de los Estados
Europeos (COTSOES: Conference of Translation Services of European
States).

Maria Victoria Marinetti, traductora de nacionalidad mexicana, es doctora en ingeniería. Relata en agosto de 1999: «Tengo acceso a una gran cantidad de información a nivel mundial, por lo tanto es muy interesante. Tengo también la oportunidad de poder transmitir y recibir archivos, con un constante va y viene de información. Por medio del internet puedo hacer traducciones de cualquier tipo, del francés al español y viceversa, así como también enviar y recibir correcciones al respecto. Dentro del área técnica o química, propongo ayuda y consejos técnicos, así como información para la exportación de equipos de alta tecnología hacia México u otro país de América Latina».

Respecto a los idiomas en la red, «es muy importante poder comunicar a través del internet en diferentes lenguas; es más bien obligatorio. Ya que la información la tenemos a nivel mundial, ¿por qué no podríamos tenerla en el idioma que hablamos o que deseamos? ¿Acaso no es contradictorio?»

En 2000, el internet es multilingüe, con la mitad de los usuarios que no son de habla materna inglesa, aunque la barrera del idioma está lejos de haber desaparecido. Si bien todos los idiomas están presentes en la web, olvidamos a veces que muchos usuarios son monolingües, y que incluso los políglotas no pueden conocer todos los idiomas. Quedan por construir puentes entre las comunidades lingüísticas para favorecer el flujo de los textos de un idioma a otro, con software de traducción de mejor calidad, y tener en cuenta cada lengua, y no solo las lenguas dominantes.

1999 > LA NECESIDAD DE UNA INFORMACIÓN BILINGÜE