Lamar se mezcló posteriormente en sucesos políticos de los que agitaron el Perú, viéndose obligado á emigrar y emigrando para no volver. Murió en San José de Costa-Rica en 1830.
Pero los despojos del gran mariscal Lamar no podían perderse lejos del Perú. En 1834 autorizó la Convención nacional al Poder ejecutivo para trasladarlos con decoro desde la América central al cementerio de Lima, y se operó la traslación en 1845, siendo jefe del Estado peruano el benemérito general Castilla.
SUCRE
Declaramos sinceramente que hemos vacilado antes de resolvernos á incluír á Sucre en esta galería.
Figuran en ella las celebridades americanas de segundo orden, los personajes célebres cuya nombradía no siempre sale de los límites de una nación, los que pueden ser olvidados y aun desconocidos.
¿Pero quién no conoce al héroe legendario de Ayacucho?
Si hemos omitido los grandes hombres como Wáshington, Bolívar, San Martín, Lincoln y Juárez, personajes históricos de fama imperecedera, ¿no debiéramos hacerlo mismo con el gran mariscal Sucre?