LOS DOS LÓPEZ
Si no hubiera existido el doctor Francia, los dos López que fueron más tarde presidentes del Paraguay figurarían en la historia como dos tiranos. Sin embargo, á los habitantes del país debió parecerles benigna é ilustrada la dictadura de estos hombres, si la compararon con la del monstruo que les había precedido.
Carlos Antonio López había nacido en 1801 y era joven todavía cuando ascendió al poder. Impulsó las mejoras materiales, como caminos, puertos, edificios escolares, etc., no descuidando tampoco la creación de un ejército y la de una escuadrilla nacional. Construyó varias obras de defensa, como si previera la invasión, aunque el Paraguay es casi inaccesible. Contribuyó al desenvolvimiento de la ganadería en particular, de la agricultura en general, y del comercio. Continuó la política del doctor Francia en sus relaciones con los extranjeros, aunque sin sus crímenes odiosos, y fué reelegido presidente mientras duró su vida. Era, pues, un dictador vitalicio, y aun debió de creer que sus poderes políticos y administrativos eran hereditarios como los de los reyes, pues transmitió la presidencia ó jefatura del Estado á su hijo Francisco Solano López en un testamento original, místico, absurdo, por medio del cual fundaba al parecer la dinastía de los López.
No obstante lo que hemos dicho, el presidente López celebró algún tratado de comercio con las naciones extranjeras, aunque no con muchas. Como doctor, comprendía la conveniencia de hacer entrar al país en relaciones con los otros pueblos; como paraguayo, influido aún por las máximas perniciosas del doctor Francia, temía el contacto disolvente de otros pueblos más adelantados, y más adelantados eran los pueblos vecinos.
El doctor en cánones y en jurisprudencia Carlos Antonio López, dictador del Paraguay, dejó de existir en 1862, sucediéndole en su alta magistratura su hijo Francisco, hombre que ha dejado memoria imperecedera.
Francisco Solano López había nacido en la Asunción en 1827. Se había educado en París, de donde regresó muy joven aún al Paraguay. Al lado de su padre tomó parte desde luego en los negocios públicos y tuvo que hacer un viaje á Europa (1853) para ratificar los tratados de comercio coucluídos por el Paraguay con Inglaterra, Francia y Cerdeña.
Á su vuelta al Paraguay le nombró su padre ministro de Guerra y Marina.
En 1862 murió su padre, nombrándole heredero de su alta magistratura. Entonces fué proclamado presidente por la mayoría del Congreso, que así ratificó la extravagancia del presidente difunto.
Sus relaciones con los gobiernos vecinos fueron desde el principio algo tirantes, dando por resultado en 1865 una declaración de guerra al Paraguay que firmaron colectivamente el Brasil, la República Argentina y la del Uruguay. Estas naciones manifestaban que no hacían la guerra al pueblo paraguayo, sino al tirano López.