Morazán personifica la idea federal en Centro América, la aspiración más querida de los patriotas centroamericanos, la unión que jamás se hubiera roto ó que ya se hubiera restablecido, sin las suspicacias mezquinas, los celos infundados, las rivalidades pueriles que desgarraron la patria.

Nació Morazán en 1799; como hondureño y como liberal, veía con malos ojos la hegemonía de Guatemala; quería la unión verdadera de pueblos autónomos y libres, no la absorción ni el dominio ni la confusión; no la preponderancia de un Estado en detrimento y menascabo de otros.

Ejerció una influencia decisiva y gozó de popularidad, especialmente en Honduras; se distinguió por sus dotes militares en las infaustas guerras civiles de Centro América, habiendo sido uno de los generales que supieron mostrar su bizarría en todas las ocasiones; fué gobernante justo, aunque no siempre acertado. Pero con todo, se vió precisado á huír del suelo movedizo de su patria, más agitado entonces por las convulsiones de la política y por las sacudidas de la guerra, que por los huracanes y los terremotos de aquella tierra volcánica.

Emigró á la América del Sur, de donde volvió con escasos elementos ansioso de restaurar las leyes desconocidas y la unión de la patria centro americana; mas no habiendo sido secundado, fracasó la empresa del caudillo.

Morazán fué fusilado en San José de Costa Rica el día 15 de septiembre de 1842; tenía 43 años.


ROSAS

El tirano de Buenos Aires Juan Manuel de Rosas nació en la capital de la nación argentina, en 1793. Descendía de una familia española rica en pretensiones, á la cual perteneció también el capitán general y presidente de Chile Ortiz de Rosas, conde de Poblaciones. Esta familia existe aún en España.

El abuelo del tirano Rosas murió en la Pampa, en una expedición contra los indios. Casi todos sus parientes fueron partidarios de los españoles y regresaron á España cuando se emanciparon las colonias de América. El futuro déspota fué el único de los Rosas que se quedó en el Plata.