Mas ya en la cima lejana

Oye resonar: ¡Excélsior!

Al rayar la tarda aurora,

Cuando en pausado concierto

Á Dios elevan sus preces

Los monjes del monasterio,

Suena una voz desgarrada

que á lo lejos grita: ¡Excélsior!

Corre el fiel can presuroso,

Y en tumba de nieve envuelto