La bandera fué lo último que desapareció de la Esmeralda.
Algunos marinos de la Esmeralda que sobrevivieron al combate, fueron recogidos por el Huáscar antes que fueran tragados por las olas; pero muchos de aquellos tripulantes se ahogaron sin que los vencedores lograran socorrerlos.
El caballeresco vencedor, contralmirante Grau, se mostró digno de su victoria honrando á los vencidos.
Don Miguel Grau y don Arturo Prat eran dos héroes de la misma talla y dignos uno de otro. El azar del nacimiento les dió distintas patrias, pero no desiguales sentimientos. Animábalos el mismo espíritu, pertenecían á la misma raza, combatieron el uno contra el otro en las aguas del Pacífico, y en el Pacífico tuvieron ambos gloriosa sepultura.
MIGUEL GRAU
Á este noble marino peruano, vencedor en Iquique del chileno, le cupo la suerte de ser vencido á su vez cuando le tocó luchar contra fuerzas superiores.
Con su monitor, el Huáscar, había logrado echar á pique la Esmeralda, viejo barco de madera; había sostenido otros combates más ó menos ventajosos con otros barcos chilenos; había esquivado con notable pericia, secundando las órdenes de su gobierno, todo combate de éxito dudoso. Y, en suma, había prestado servicios eminentes al Perú, su patria.