Aquel hombre esforzado, sin tropas, sin dinero, sin auxilios de ninguna clase, continuó siendo el alma de la resistencia.
Inútil es relatar las peripecias militares y políticas de una campaña tan larga y tan gloriosa; pero sí diremos que á la perseverancia de don Benito Juárez se debió principalísimamente la victoria final y decisiva.
El emperador Maximiliano fué fusilado en Querétaro en 1867, quedando entonces restablecida de hecho la República.
Juárez fué confirmado en la presidencia, no pudiendo llevar á término todas las grandes reformas que meditaba, porque murió en 1872 con gran sentimiento del país.
Ocupa Juárez un lugar eminente en la historia de la Humanidad. Patriota ilustre, poseyó acrisolada honradez, talento superior y verdadero carácter. Si no fué un genio político, tuvo en cambio dotes apreciables, sin las cuales el genio le habría servido de poco. Su tesón es legendario; su fe sin límites salvó la independencia de Méjico en los trances más críticos, en la hora más terrible de su movida historia.
Se le llama con justicia Libertador de Méjico.
El mejor elogio que puede hacerse de este patricio ilustre, es decir que habiendo gobernado mucho tiempo murió pobre.
Y ya que hemos anatematizado á los traidores que pelearon al servicio de los extranjeros, no terminaremos sin tributar un aplauso á todos los valientes que combatieron por Méjico y secundaron en su noble empresa á don Benito Juárez.
V
¿Quién no conoce y venera el nombre de Abraham Lincoln? ¿Quién no sabe que este hombre justo, que este político sagaz y consecuente, acabó con la esclavitud que deshonraba á los Estados Unidos?