FRAGMENTOS DE LA ORACIÓN POR TODOS

I

Ve á rezar, hija mía. Ya es la hora

De la conciencia y del pensar profundo.

Cesó el trabajo afanador, y al mundo

La sombra va á colgar su pabellón.

Sacude el polvo el árbol del camino

Al soplo de la noche; y en el suelto

Manto de la sutil neblina envuelto

Se ve temblar el viejo torreón.