Enviado á Europa en comisión, tornó á su patria en 1815. Entonces fué nombrado por segunda vez general del ejército que operaba en el Perú[5]. Cuatro años se mantuvo lidiando en las cordilleras, y contrajo allí la enfermedad que poco después le arrebató la vida. En aquella guerra de fatigas y de privaciones sin gloria ni lucimiento, acreditó sus dotes militares, sus virtudes y su patriotismo. Es necesario conocer la guerra de montañas y lo escabroso que es el que fué teatro de sus operaciones, para apreciar todo el mérito de su abnegación y sus servicios.

Llegó moribundo á Buenos Aires en el mes de marzo de 1820, falleciendo en el inmediato mes de junio.

Sus funerales se celebraron con inusitada pompa. Su memoria se conserva con veneración en todos los pechos argentinos. Cerca de Buenos Aires se ha fundado un pueblo con su nombre. Por último, su ciudad natal le ha dedicado una estatua ecuestre con estas cuatro inscripciones:

Manuel Belgrano
Nació en Buenos Aires el 3 de junio de 1770

Al iniciador de la revolución de 1810
Campaña del Paraguay, 1811.—Victoria de Tucumán, 1812

Á Belgrano la patria agradecida
Victoria de Salta 1813

Fundó las primeras escuelas en cuatro provincias
Campaña del Alto Perú

General Belgrano
Murió en Buenos Aires el 20 de junio de 1820.